Ansiedad
Cuando el cuerpo no se relaja, los pensamientos se aceleran y dormir cuesta. Trabajamos con herramientas concretas de DBT para que vuelvas a tu eje, sin que la ansiedad te lleve puesta.
Hace años acompaño a personas que llegan cansadas de pelear con su cabeza, con emociones que sienten demasiado grandes, con vínculos que las dejan sin energía y con historias que pensaron que ya estaban cerradas pero siguen doliendo.
Mi enfoque combina dos modelos que funcionan especialmente bien juntos: Terapia Dialéctico Conductual (DBT) para que aprendas a regular lo que sentís sin ahogarte, y EMDR para trabajar la huella que dejó lo que viviste y que hoy te sigue activando en el presente.
No trabajo desde el "deberías ser de otra manera". Trabajo desde lo que te está pasando hoy y lo que querés construir. A tu ritmo, con tu historia, con herramientas concretas.
— Lic. Romina Reggiani
No todo encaja en un diagnóstico, pero algunas cosas se repiten. Estas son las que escucho seguido en sesión:
Te cuesta poner límites y terminás dando más de lo que recibís, siempre.
Sentís que te perdés dentro de cada vínculo importante que tenés.
Tus emociones te desbordan y después viene la culpa por cómo reaccionaste.
Convivís con una ansiedad que no sabés bien cómo calmar.
Hay vivencias del pasado que siguen apareciendo sin que vos las llames.
La energía no te alcanza, dormís mal y todo se siente cuesta arriba.
Estás transitando una separación o ruptura que te dejó con la sensación de vacío.
Tu crítica interna ya no se apaga y convive con vos todos los días.
Si leer esto te movió algo, probablemente sea una buena señal para empezar a conversarlo.
Escribime y lo hablamosCada proceso es único, pero hay temas que aparecen una y otra vez. Estos son los que más acompaño.
Cuando el cuerpo no se relaja, los pensamientos se aceleran y dormir cuesta. Trabajamos con herramientas concretas de DBT para que vuelvas a tu eje, sin que la ansiedad te lleve puesta.
Cuando perdiste el sentido, la energía o las ganas, y todo se siente en cámara lenta. Recuperar lo que importa, paso a paso, sin forzar tiempos que no son los tuyos.
Cuando tu vida empieza a girar alrededor de la otra persona y vos te perdés en el camino. Recuperar tu centro propio sin tener que romper el vínculo, aprendiendo a sostenerte desde adentro.
Cuando lo que se conversa con tu pareja ya solo es discusión o silencio. Reabrir un espacio común para entenderse sin acusarse, y decidir desde ahí qué quieren construir juntos.
Cuando una ruptura te dejó con la sensación de vacío, desorientación o de no reconocerte. Procesar la pérdida sin pelearle al dolor, y empezar a construir desde lo que queda.
Cuando lo que se repite en cada vínculo viene de mucho antes, de tu historia más temprana. Mirar el origen con EMDR para que esa huella deje de gobernar tu presente.
No es "una sola técnica para todo". Te acompaño con las herramientas que tu momento necesita.
Espacio individual, online y confidencial, pensado para ir al fondo sin apuro.
La Terapia Dialéctico Conductual es uno de los enfoques más efectivos para aprender a habitar emociones intensas sin que te lleven puesta.
El abordaje EMDR permite procesar vivencias que quedaron "trabadas" en tu cuerpo y en tu memoria, y que siguen disparándose en el presente.
Te acompaño desde tres lugares distintos, según lo que mejor funcione para vos.
Por Zoom o Google Meet. Si estás en Uruguay, Latinoamérica o Europa, adaptamos el ritmo y la zona horaria al tuyo.
A 10 minutos del centro de Montevideo. Te envío la dirección exacta al confirmar tu reserva.
A 2 minutos de Av. Roosevelt y Av. Pedragosa Sierra. Te envío la dirección exacta al confirmar tu reserva.
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Reservá tu consultaTestimonios reales compartidos con el permiso explícito de cada paciente.
Llevo un año trabajando con Romina y puedo decir que fue una de las mejores decisiones que tomé. Me ayudó a entender mucho mejor cómo me relaciono con los demás, los patrones que repetía sin darme cuenta y cómo intentar cambiarlos. Es un camino difícil pero necesario y los cambios no vienen de un día para el otro, pero con Romina encontré un espacio necesario para sanar. Tiene una forma de acompañarte que combina la calidez con la claridad, te contiene, pero también te desafía a crecer. Nunca me sentí juzgada, y eso hizo que pudiera abrirme de verdad desde el primer momento. La recomiendo mucho.
Hace 6 meses arranqué con Romina y siento que me ha ayudado mucho durante ese tiempo. Me encanta tener mis sesiones con ella, se me hace fácil conversar sobre lo que sea.
Romina me ha ayudado mucho a identificar situaciones que puedo afrontar de otra forma. Siempre es fácil coordinar una sesión con ella.
Si algo cambió en vos durante el proceso, tu testimonio puede ayudar a otra persona a animarse a dar el primer paso.
Romina lo lee personalmente y, con tu autorización, lo suma a los testimonios destacados del sitio.
No hace falta que tengas las palabras perfectas ni que sepas por dónde empezar. Contame en una o dos líneas qué te está pasando y coordinamos una primera consulta para conocernos.